Un comienzo sin final

Pinturas de María Argüelles 27 junio – 28 julio

“Dicen que sin un final, entonces, lo que sea que esté ocurriendo no ha terminado aún, y que por lo tanto debiera uno seguir y seguir caminando hasta que sienta el temblor y los hachazos del cansancio. Algo parecido a  no puedo más sería la forma más fácil de materializar ese final, y muerte la palabra que, de forma sigilosa, reuniría las ganas por acabar ese viaje que es la vida.

Es acerca de lo inacabado y de lo que para mí significan esos vacíos el tema que trato de mostrar con esta serie de cuerpos y rostros hechos a pastel. Los huecos brillan y relucen, asumen el protagonismo que debieran tener los trazos o el color, queriendo expresar con ello que somos un proceso, un algo que trata de sobrevivir a toda costa; que somos evolución, heridos de guerra y curados por el Tiempo. Son esas faltas de relleno las que vienen a despertar en mí la idea de vida, explicando lo ausente, hablando sobre el escondite de traumas, deseos, de una historia que continúa a lo largo de un tiempo finito, ésa que va persiguiendo el final que todo tiempo finito asume. Y de lejos observo esa oscuridad que trae consigo la muerte, una existencia que termina, ese punto y final que deja a uno bajo tierra, volando por ahí o nadando en las aguas de mares y océanos. Trato así, siendo consciente del peligro que supone lo asintótico de este proceso, de  humanizar la pintura, convirtiendo cada obra en un recién nacido que, pasados los días, evita morir a manos de ese último trazo perfecto.”

La autora